Las nuevas pensiones ya han comenzado a bajar

Si se tiene en cuenta que el objetivo buscado era frenar el gasto en pensiones, puede decirse que sin duda la reforma está cumpliendo con su cometido. Baste para ello poner dos ejemplos: la pensión media ha pasado de crecer en torno a un 5% hasta 2008 al 1,9% de la actualidad, ajuste que se ha apoyado también en las débiles subidas de las prestaciones como consecuencia de la crisis; y además, donde mejor pueden verse los efectos es en las nuevas prestaciones de jubilación, que padecen ya cuatro años de aplicación de la reforma. Así, en los once primeros meses de 2015 estas prestaciones alcanzaron una media de 1.343 euros al mes, una cifra que en un año después es de 1.322. Es la primera vez en la historia que en el sistema de pensiones se da un fenómeno a la baja de este tipo, que va a continuar durante décadas